OBSERVATORIO
HIDRATACIÓN Y SALUD SALA DE PRENSA PROFESIONALES DE LA SALUD
           
 
 
¿Cómo conocer las necesidades de líquidos?


El peso total de una persona está distribuido en una proporción de líquidos y de grasas. Esta proporción varía en función de las etapas de la vida, o de condiciones especiales en las que se pierde más líquido como cuando se realiza actividad física intensa, bajo condiciones calor o humedad y situaciones especiales como durante el crecimiento, cuando se aumenta o pierde peso o durante el embarazo o la lactancia.

En los adultos, la masa muscular está formada en un 70 o 75% de agua y entre un 10 y un 40% de tejido adiposo, aunque se producen variaciones en función del sexo. Así, por ejemplo, un varón de 45 años y 80 kilos tiene aproximadamente 47 kilos de agua.

En un feto es un 90% agua. Al nacer, el líquido alcanza alrededor del 80%. Durante la niñez y adolescencia este porcentaje continúa siendo alto aunque va perdiendo peso paulatinamente hasta alcanzar la edad adulta. Pero, según avanza la edad, disminuye el líquido total, debido sobre todo a la pérdida de masa muscular, por lo que las células disponen de menos agua para desarrollar sus funciones.

Las necesidades de agua proveniente de bebidas y alimentos dependen de múltiples factores, como la edad y el metabolismo de cada persona, las condiciones ambientales, el nivel de actividad. Por eso no se puede hablar de recomendaciones generales sino adecuadas a cada situación:

En función de esta distribución de líquidos en el peso corporal total se establece el balance hídrico de cada persona y, por tanto, lo que tiene que ingerir para reponer las pérdidas y mantener un equilibrio constante.

  • La edad: Los niños, adolescentes y ancianos necesitan beber más ya que, además de presentar sistemas inmunológicos más debilitados, son más reacios a beber si no tienen sed. En el caso de las personas mayores porque su mecanismo de regulación térmica se encuentra deteriorado. Los niños, por su parte, no tienen el sentido de la sed poco desarrollado por lo que son más reacios a beber.
  • El sexo: El cuerpo de los hombres presenta una mayor composición de líquidos que el de las mujeres - alrededor de un 5% más - .Por eso, para mantener el equilibrio entre las perdidas y las entradas necesitan beber más líquido.
  • La actividad física: Al practicar ejercicio aumentan las necesidades de hidratación: se altera la temperatura corporal por lo que aumenta el calor, la sudoración y la perdida de líquidos. Además, en casos de ejercicio intenso, en los que se producen grandes pérdidas, puede desaparecer la sensación de sed, lo que no significa que el organismo esté hidratado.
  • Las situaciones ambientales: En verano aumentan las necesidades de hidratación. Las altas temperaturas, la humedad y una mayor sudoración hacen que el organismo pierda más líquidos. Pero además la calefacción y el aire acondicionado o ambientes secos aumentan las pérdidas de líquidos y la primera señal es la sequedad en la garganta.
  • Alteraciones físicas y enfermedades: Sólo con las pérdidas normales producidas a través de la orina, heces, la transpiración, sudoración, etc. se eliminan alrededor de dos litros de líquido. La sudoración excesiva, las diarreas, los vómitos o las afecciones respiratorias incrementan las salidas y requieren una mayor ingesta de líquidos que compense estas pérdidas.

Fuente: Sawka y Montain, 2001



Porcentajes de líquido total (ACT) en el peso corporal total


POBLACIÓN PORCENTAJE EN PESO CORPORAL
Recién nacido 74 % (entre 64 y 84 % )
6 a 1 año 60 % (57-64%)
1 a 12 años 60 % (49-75%)
Varones de 12 a 18 años 59 % (52-66 %)
Mujeres de 12 a 18 años 56 % (49 a 63 %)
Varones de 19 a 50 años 59 % (43 a 73%)
Mujeres de 19 a 50 años 50 % (41 a 60%)
Varones desde 51 años 56 % (47-67 %)
Mujeres desde 51 años 47 % (39-57 %)


Fuente: FBN 2004; fuente original: Altman 1961